14 de abril de 2010

Gabriela

Recién hoy puedo expresar.
Tu muerte repentina y abrumadora me llenó de sentimientos tan aplastantes, tan indeseables.Ayer por puro egoísmo, lloré por mi (im)propia conducta, hoy te recordé y lloré por eso que se evaporó con tu partida tan inoportuna. El brillo que había en vos, hoy nubló todo el cielo. No se, si decir que ahora estás en paz, para mi espantosamente ahora ya no estás.
Solo deseo que aquí y en este tiempo hayas encontrado algo, cualquier cosa sea, que hayas buscado.
Espero que mi perdón te llegue sabiendo que no voy a volver a ser esa mujer tan tonta con la que te topaste una vez.

4 comentarios:

Ménage à Trois dijo...

es chocando el texto, lo escribis desde la culpa?

Auténtica y virtual dijo...

Si, porque es una charla que nunca vamos a tener. Culpa por haberla postergado y haber abandonado esa amistad.Ahora ya es tarde.

Jago dijo...

Siempre hay un punto de inflexión en nuestras vidas para encarar un nuevo aprendizaje, una nueva forma de ver las cosas, tomar errores y rearmarlos en forma de aciertos.

No te olvides, que somos humanos, seres imperfectos y con derecho a equivocarnos, desde nuestra humilde posición de ser tan equívocos , nos queda seguir adelante siempre echando un vistazo hacia atrás.

Salu2 !

Auténtica y virtual dijo...

Gracias Fer por pasar y comentar,ese post lo escribi estando muy triste e impactada por la muerte de alguien que estuvo muy cerca mio. Tal vez hoy un poco más calma entiendo que me equivoqué y que las dos cometimos errores que terminaron rompiendo una amistad que no se pudo reparar. Hoy si miro de reojo para atrás me hubiese gustado poder decirle todo esto frente a frente.
A Gabriela hoy, la recuerdo tal como es.